
Can Franquesa es una promoción de vivienda pública levantada en los sesenta en lo más alto del término, sobre la ladera de la Serra de Marina. Sus bloques crecieron en altura para aprovechar el desnivel y, tras las rehabilitaciones que el barrio ha ido recibiendo, la mayoría cuenta con ascensor, fachada renovada y accesos resueltos con rampas, plataformas y escaleras públicas que salvan la cuesta.
Los pisos son de superficie contenida, con tres dormitorios, cocina independiente y balcón corrido, y muchos conservan el mobiliario de la primera familia que los ocupó. Cuando esa familia se reduce o se traslada, aparece el vaciado: herencias, ventas y cambios de inquilino se reparten los encargos casi a partes iguales.
La pregunta clave aquí no es la altura del piso, sino a qué distancia queda la explanada donde puede esperar el vehículo.
Portales y calles de carga en Can Franquesa
La ciudad ha invertido mucho en hacer accesible este barrio y eso se nota al cargar. Las explanadas y los ensanches junto a los bloques permiten dejar el vehículo en llano, y desde ahí las rampas hacen el resto: se baja rodando con carro y sin escalones intermedios en buena parte de los portales.
Cuando el bloque queda por encima del punto de parada, medimos el recorrido peatonal en el propio vídeo y lo convertimos en tiempo de acarreo. Ese cálculo se hace antes, para que la cifra que aparece en el acuerdo sea la que se cumple el día señalado.
Explanadas del barrio
Superficies llanas donde el vehículo espera mientras se baja el piso.
Rampas de acceso
Trazados que permiten llegar rodando desde el portal hasta la carga.
Bloques altos ya renovados
Comunidades rehabilitadas donde el volumen baja en cabina.
Plataformas y escaleras públicas
Recorridos peatonales que usamos para acortar el acarreo.
Pisos que se vacían sin coste
Con ascensor en el bloque y explanada cerca, un piso de Can Franquesa entra de lleno en el coste cero: el mobiliario de salón y dormitorios, los electrodomésticos de línea blanca, el metal del balcón y las bicicletas suman lo suficiente para cubrir equipo, vehículo y jornada. Lo confirmamos por escrito y con fecha antes de mover el primer mueble.
Si el recorrido desde el portal hasta la calzada es largo, la partida de acarreo se detalla en metros y en horas dentro del mismo documento, con el importe a la vista. Todo lo demás, del desmontaje al barrido final, sigue formando parte del servicio.
Muebles y objetos que se recuperan
De estos pisos sale un contenido muy reconocible: el tresillo y la mesa del salón, las literas de las habitaciones de los hijos, la lavadora y el frigorífico de la cocina, las bicicletas del balcón y una cantidad razonable de ropa, calzado y juguetes que las entidades sociales del entorno colocan sin dificultad.
El aluminio de las persianas viejas, los perfiles y los aparatos eléctricos se pesan y se separan por materiales en el mismo día. Esa clasificación cuidadosa es la que permite que tantos vaciados del barrio se cierren sin importe.
Valoración del piso con un vídeo
Nos ayuda mucho que el vídeo empiece fuera: enseña la explanada o la calle donde crees que podría esperar el vehículo, camina hasta el portal grabando el recorrido y entra después en la vivienda con los armarios abiertos. Termina en el balcón y en el cuarto de la lavadora, que suelen guardar más volumen del previsto.
Te respondemos dentro de la jornada laboral con la valoración completa y, cuando el piso encaja en las tres condiciones, con el compromiso de coste cero listo para firmar.
Nos mandas el vídeo
Pasea por la casa abriendo cada armario, entra en trastero y altillo, dinos a qué altura vives y acaba grabando desde la acera la puerta del bloque. Con eso tenemos el volumen, el ascensor y el sitio de carga.
Te decimos la cuenta
Miramos qué hay recuperable, qué salida tiene cada cosa y cómo es el acceso. Si nos escribes en horas de oficina, antes de acabar el día sabes si no pagas nada o qué tramo tiene coste.
Lo dejamos por escrito
El compromiso va firmado antes de empezar: qué entra, qué día vamos y cuánto cuesta. Si sale a cero, así queda; si hay una parte con precio, va desglosada y con su motivo.
Vaciamos el piso
Desmontamos, embalamos lo delicado, bajamos por el ascensor o a mano y cargamos. Separamos en el mismo día lo que va a reventa, a reutilización y a reciclaje.
Entregamos las llaves
Piso diáfano y barrido, listo para la notaría, la inmobiliaria o el nuevo inquilino. Te mandamos fotos del resultado si no has podido estar.
Escaleras y ascensores que cambian la cuenta
Conocer los recorridos de este barrio se traduce en horas de trabajo bien calculadas y en un precio que no se mueve. Sabemos qué bloques tienen ascensor amplio, qué rampas admiten carro cargado y qué explanadas quedan despejadas a primera hora de la mañana.
Descubre cómo organizamos cada vaciado, mira el mapa de barrios donde llegamos o escríbenos desde contacto con las imágenes del piso.
Preguntas frecuentes en Can Franquesa
¿Por qué valoráis con fotos y vídeo en lugar de ir a ver el piso?
Porque es más rápido para ti y más exacto para nosotros. Grabas cuando te va bien, sin cuadrar agenda con un comercial, y recibes la respuesta dentro de la misma jornada. Además queda por escrito sobre imágenes concretas, así que se puede releer y enseñar a la familia. En una herencia con herederos repartidos, basta con que grabe quien tenga la llave.
¿Qué se recupera de un piso y qué acaba en la deixalleria?
Se recupera el mobiliario en buen estado, los electrodomésticos que funcionan, la chatarra y el cobre, las bicicletas, la herramienta, los libros y la vajilla que aún tienen recorrido. Va a reciclaje por materiales la madera, el metal, el papel y los aparatos eléctricos.
Y hay una parte que solo admite gestión final en deixalleria: colchones muy deteriorados, escombro de reforma o material húmedo. Esa fracción lleva tasa de vertido y es la que hace que un piso deje de salir a cero.
¿Un piso que vaciar en Can Franquesa? Mándanos el vídeo y te decimos la cuenta
603 38 00 04