
La valoración de un vaciado se hace sobre imágenes, así que el vídeo que mandas es la herramienta de trabajo. Un recorrido bien grabado permite dar una cifra firme el mismo día; uno grabado a la carrera obliga a preguntar cosas y alarga la respuesta.
La buena noticia es que hacerlo bien lleva un minuto y está al alcance de cualquiera. Estos son los planos que de verdad cambian el resultado.
Empieza por la calle y el portal
Antes de subir, graba unos segundos de la acera delante del portal: el ancho de la calzada, si hay vado, si hay línea de aparcamiento y a qué distancia queda el sitio más cercano donde podría pararse un vehículo grande.
Ese plano contesta una de las tres preguntas de la valoración y es el que menos veces llega. En la trama estrecha de la ciudad marca la diferencia entre cargar a pie de portal y organizar un acarreo.
El portal, la escalera y la cabina
Entra grabando: la puerta, si hay peldaños en la entrada, el ancho del pasillo del portal y, si la finca tiene ascensor, la cabina abierta por dentro. Un truco útil es apoyar el móvil en el fondo de la cabina para que se vea el hueco entero.
Si el acceso es por hueco de escalera, sube grabando un tramo completo, con el giro del rellano. Con eso se sabe si los muebles bajan montados o si conviene desmontarlos arriba.
Nombra la planta mientras vas grabando
Parece obvio y es el dato que más veces conviene recordar. Basta con decirlo mientras grabas: la planta, si hay entresuelo o principal por medio y si el ascensor llega hasta el sótano.
Ese detalle cambia el número de horas previstas, y por tanto la cifra. Decirlo en el propio vídeo ahorra un intercambio de mensajes y acelera la respuesta.
Recorre la casa abriendo armarios
Dentro, camina despacio por cada habitación y abre las puertas de los armarios mientras grabas. Lo que se ve a simple vista es aproximadamente la mitad del volumen real; la otra mitad está guardada.
Enfoca también el interior de la cocina, los muebles altos y el hueco bajo el fregadero. Y si algún electrodoméstico sigue funcionando, dilo: eso descuenta directamente de la cuenta.
Trastero, altillo, galería y balcón
Estos cuatro puntos concentran las sorpresas. El altillo del pasillo, tan común en los pisos de la ciudad, suele estar lleno de maletas, textil y cajas; la galería acumula conservas, herramienta y enseres; el balcón guarda bicicletas y muebles de exterior.
Si el trastero está en el sótano, baja a grabarlo y enseña cómo se llega: por escalera, por rampa de garaje o por ascensor. Cambia bastante la organización de la jornada.
Enseña el metal, que juega a tu favor
Dedica unos segundos a los radiadores, a los perfiles de aluminio, al tendedero, a las escaleras de mano, a los rollos de cable y a cualquier hierro guardado en el patio o en el cobertizo.
Todo eso se pesa y descuenta. Es el material que más veces termina de cuadrar un vaciado sin coste y el que más agradecemos ver en las imágenes, porque suele pasar por poca cosa.
Graba con luz y sin prisa
Cuatro consejos prácticos: sube las persianas antes de empezar, enciende las luces, sujeta el móvil en horizontal y camina a paso lento, girando el cuerpo en lugar de la muñeca. Deja el zoom quieto.
Si el piso es grande, mejor tres o cuatro vídeos cortos que uno larguísimo, porque se envían antes y se revisan mejor. Las fotos sueltas de los rincones dudosos también ayudan.
Cuándo conviene añadir fotos sueltas
El vídeo da el conjunto y las fotos dan el detalle. Una imagen fija del interior del altillo, del rincón donde se acumulan las cajas o de la etiqueta de un electrodoméstico se lee mucho mejor que ese mismo punto grabado en movimiento.
Merece la pena mandar tres o cuatro fotos de los rincones que a ti mismo te generan duda. Suelen ser justo los que más volumen esconden, y una imagen nítida evita que la respuesta llegue con reservas.
Lo que se puede afinar por mensaje después
Si al revisar las imágenes falta algún dato, se pregunta por el mismo canal y se resuelve en un par de mensajes: la altura de la cabina, si el trastero tiene llave o si algún mueble se queda en la vivienda.
También funciona al revés. Si después de recibir la cuenta decides retirar algo del piso o añadir el contenido de un garaje, se ajusta la valoración y se vuelve a mandar actualizada, siempre por escrito.
Los tres datos que acompañan al envío
Junto a las imágenes conviene escribir tres cosas: en qué barrio está el piso, para cuándo lo necesitas vacío y si hay algo que quieras conservar. Con eso la respuesta ya sale completa.
El resto lo ponemos nosotros. Consulta las preguntas más frecuentes, mira el alcance del trabajo o manda el recorrido desde contacto y recibes la cuenta dentro de la jornada laboral.