
Fondo es el barrio que mejor explica por qué aquí la escalera pesa tanto como el salón. Entre mediados de los cincuenta y los primeros setenta se levantaron cientos de fincas de cuatro y cinco alturas sobre parcelas muy estrechas, con viviendas de cincuenta a sesenta y cinco metros repartidas en tres habitaciones pequeñas, cocina con galería y un altillo de rellano que casi siempre está lleno. En los bajos hay comercio de la mañana a la noche y por debajo pasan dos líneas de metro, así que el barrio no para.
Los encargos que nos llegan de aquí tienen casi todos la misma raíz: la generación que llegó a la ciudad en los años del crecimiento dejó el piso a sus hijos, y esos hijos viven fuera y necesitan cerrar la herencia. También escriben inquilinos que devuelven la vivienda en fecha y propietarios que la preparan para la venta.
Con las imágenes miramos dos cosas a la vez: cuánto valor recuperable queda dentro y cuántos tramos de escalera lo separan de la acera.
Portales y calles de carga en Fondo
La carga en Fondo se planifica al minuto. La rambla del barrio y las avenidas que lo cosen con Badalona dan calzada suficiente para dejar el vehículo junto al portal mientras baja la vivienda, y en el entorno del mercado hay franjas de carga y descarga que aprovechamos temprano, cuando el comercio todavía levanta persianas.
En las calles interiores organizamos una cadena de tres puestos: alguien desmontando arriba, alguien en el rellano y alguien en la acera, de modo que cada mueble recorre el trayecto más corto posible. Cuando ese trayecto se alarga hasta la esquina, el acarreo aparece en el presupuesto con las horas contadas.
Rambla del barrio
Calzada con espacio para que el camión aguante junto al portal toda la carga.
Franja de carga del mercado
Horario de carga y descarga que aprovechamos a primera hora.
Tramos interiores de calzada única
Calles donde montamos cadena corta y cada pieza recorre lo mínimo.
Portales del eje del metro
Fincas con acceso ancho y rellano despejado para sacar volumen.
Pisos que se vacían sin coste
Un piso de Fondo se cierra en cero cuando el contenido tiene recorrido y la bajada cabe en una jornada. El caso claro es una planta baja, un primero o un segundo, o una finca rehabilitada con ascensor, con comedor completo, electrodomésticos que arrancan, radiadores, chatarra del altillo y menaje en buen uso: ese conjunto cubre al equipo, el vehículo y el día, y lo confirmamos firmado antes de subir.
Cuando la vivienda está en un cuarto o un quinto a pie de escalera, cada armario y cada colchón bajan a hombros y el trabajo se mide en horas de personal. Esa mano de obra va desglosada, con las personas y el tiempo previstos, y el resto del servicio se mantiene exactamente igual.
Muebles y objetos que se recuperan
De estos pisos sale bastante más volumen del que promete el plano. Salen los comedores de los setenta y los ochenta con vitrina, los armarios de tres cuerpos, la nevera y la lavadora, las cajas de vajilla que nunca se estrenó y una cantidad notable de textil guardado arriba, en el altillo del pasillo.
Lo que está en buen uso va a canales de segunda mano y a entidades sociales del entorno; el metal, el cobre y los aparatos eléctricos se pesan y viajan por su vía de reciclaje. Esa suma es la que sostiene el coste cero en la mayoría de los encargos del barrio.
Valoración del piso con un vídeo
Para valorar aquí pedimos tres planos concretos: el recorrido por las habitaciones con los armarios abiertos, un barrido del altillo y de la galería, y la salida a la calle grabando el portal, la acera y el tramo donde podría quedarse el vehículo. Si la finca tiene ascensor, basta con enseñar la cabina abierta.
Con eso calculamos volumen, valor recuperable y horas de bajada, y te contestamos dentro de la jornada laboral diciendo si el vaciado se cierra en cero o qué capítulo lleva importe y con qué motivo.
Nos mandas el vídeo
Pasea por la casa abriendo cada armario, entra en trastero y altillo, dinos a qué altura vives y acaba grabando desde la acera la puerta del bloque. Con eso tenemos el volumen, el ascensor y el sitio de carga.
Te decimos la cuenta
Miramos qué hay recuperable, qué salida tiene cada cosa y cómo es el acceso. Si nos escribes en horas de oficina, antes de acabar el día sabes si no pagas nada o qué tramo tiene coste.
Lo dejamos por escrito
El compromiso va firmado antes de empezar: qué entra, qué día vamos y cuánto cuesta. Si sale a cero, así queda; si hay una parte con precio, va desglosada y con su motivo.
Vaciamos el piso
Desmontamos, embalamos lo delicado, bajamos por el ascensor o a mano y cargamos. Separamos en el mismo día lo que va a reventa, a reutilización y a reciclaje.
Entregamos las llaves
Piso diáfano y barrido, listo para la notaría, la inmobiliaria o el nuevo inquilino. Te mandamos fotos del resultado si no has podido estar.
Escaleras y ascensores que cambian la cuenta
Pisar a menudo estas escaleras nos permite afinar: sabemos qué fincas ganaron ascensor en las últimas rehabilitaciones, qué tramos admiten camión a media mañana y en qué calles conviene empezar antes de que abra el comercio. Esa precisión hace que la cuenta que damos por mensaje sea la misma que se firma después.
Mira en qué consiste un vaciado completo, compara con el resto de barrios de la ciudad o mándanos las imágenes desde la página de contacto y te devolvemos la cuenta el mismo día.
Preguntas frecuentes en Fondo
¿Cuánto se cobra por vaciar un piso y de qué depende?
Depende de tres cosas: el volumen real, lo que se recupera y el esfuerzo de sacarlo. En pisos de dos o tres habitaciones con muebles aprovechables, ascensor y sitio para el camión, la cuenta suele cerrarse en cero, porque el valor de lo recuperado cubre al equipo, la furgoneta y las horas. Cuando la escalera, la calle o el tipo de material añaden trabajo, se cobra solo esa parte y verás el importe desglosado antes de que empecemos.
¿Cuánto vale vaciar un piso en Santa Coloma de Gramenet?
En la ciudad conviven dos realidades. Un piso en un bloque con ascensor de Riu Nord, Riu Sud o Safaretjos, con comedor y electrodomésticos en buen uso, entra de lleno en el coste cero.
Un cuarto o un quinto de escalera en el Fondo, en Santa Rosa o en la trama vieja del Raval multiplica las horas de bajada y ahí la cuenta deja de salir sola: en esos casos se presupuesta la mano de obra extra, que es lo único que se factura.
La cifra exacta te la damos con las imágenes delante y por escrito.
¿Un piso que vaciar en Fondo? Mándanos el vídeo y te decimos la cuenta
603 38 00 04